Cómo elegir tu primer par de zapatillas de punta

Aún recuerdo la sensación de felicidad que sentí el día en que compré mi primer par de zapatillas de punta. Tenía 9 años, y aunque la edad en la que cada bailarina compra sus primeras puntas no es la misma, es muy importante saber cuál es el tipo de zapatilla que tenemos que comprar cuando se está empezando, sea a la edad que sea.

Aún recuerdo la sensación de felicidad que sentí el día en que compré mi primer par de zapatillas de punta. Tenía 9 años, y aunque la edad en la que cada bailarina compra sus primeras puntas no es la misma, es muy importante saber cuál es el tipo de zapatilla que tenemos que comprar cuando se está empezando, sea a la edad que sea.

Subir a las puntas es algo que se empieza a hacer cuando ya llevas algunos años haciendo ballet. Usar la zapatilla de punta incorrecta para tu pie puede llevarte a desarrollar la técnica y musculatura de forma inadecuada, puedes coger “manías” e incluso sufrir lesiones, así que es muy importante que conozcas bien los tipos de puntas que existen y cuál es el mejor para ti. ¡Vamos a ello!

¿Qué tipos de puntas hay?

Hoy en día hay muchísimas marcas y tipos de punta, pero para que este texto no se haga demasiado largo, voy a mencionar las 6 características más importantes:

1. Talla

Como todos los zapatos de calle, las puntas tienen una talla según la largura de la zapatilla, y según la marca van a usar un tipo de numeración diferente (Europea, Reino Unido, EEUU, etc). Pero atención, no siempre se lleva la misma talla de zapatos de calle que de zapatillas de punta.

2. Suela

La suela de las puntas puede estar hecha de diferentes materiales, pero lo que más nos importa sobre la suela es la dureza. Esta es la segunda característica más importante a la hora de escoger tu primer par de zapatillas de punta. Para entender las diferentes durezas, clasificamos las suelas como muy blanda, blanda, media, dura o muy dura.

3. Caja

La caja es la tercera característica más importante a la hora de escoger tus primeras zapatillas de punta. Existen diferentes formas, dimensiones y durezas de las alas (los laterales de la caja se llaman alas), pero las características de la caja más importantes son el ancho y el alto.

4. Ancho de caja

El ancho de las puntas y la caja son proporcionales. Una caja mayor, es una punta más ancha, y una caja menor es una punta más estrecha. El ancho se suele medir por la parte más ancha del pie, que es la parte donde empieza la articulación de los dedos. Esta característica es muy importante, pues llevar el ancho de puntas incorrecto puede ser muy doloroso.

5. Pala (alto de caja)

A la hora de escoger las primeras puntas también vamos a dar especial atención a la altura de la caja, ya que si es demasiado alta o demasiado baja no vas a subir a ellas correctamente y se deforman.

6. Base

La base (o plataforma), es la parte que está en contacto con el suelo cuando te subes a las puntas. Cuanto mayor sea la base, más equilibrio y soporte vas a sentir, pero una base fina estiliza más la línea de la pierna y el pie.


¿Cómo escoger mis primeras puntas?

Para escoger tus primeras puntas debes saber qué tipo de pie tienes, pero antes vamos a hablar de las protecciones, ya que debemos saber cuál es el espacio extra que necesitamos dentro de las zapatillas para que quepan nuestros dedos con la protección.

Las punteras

Para proteger los dedos de la fricción usamos unos protectores que se llaman punteras. Hay de muchos tipos y materiales, de silicona, espuma, tela, más gruesas, más finas, e incluso hay bailarinas que no usan punteras y solo usan algodón o papel para sentir mejor el interior de la zapatilla. La protección que vayas a usar es una decisión muy personal, simplemente tenlo en cuenta en el momento de comprar tus zapatillas de punta. Si es la primera vez, prueba distintas punteras y distintas puntas el mismo día.

¡Ahora sí, veamos qué hay que tener en cuenta al escoger las primeras puntas!

Las puntas deben de quedar justas al pie cuando se está a pie plano. La punta de los dedos y las uñas no pueden doler al hacer “plié” (si duelen significa que las puntas son demasiado pequeñas), tampoco deberías poder poner un dedo de tu mano por dentro en el talón (si se puede significa que son demasiado grandes).

Si tienes mucho empeine (el arco de tu pié es muy curvado) vas a necesitar una suela dura, y cuando tengas más fuerza deberás pasar a una muy dura. Si por lo contrario no tienes mucho empeine (el arco de tu pié es recto o poco curvado) deberías optar por una suela blanda, y más adelante pasar a una suela media o dura.

Escogeremos una altura de caja más alta si tenemos mucho empeine para impedir que el pié se doble más allá de la base y una altura de caja más corta si tenemos poco empeine para poder subir por completo a la base. En cualquier caso, las articulaciones de todos los dedos deberían estar siempre dentro de la caja, nunca fuera, sino se corre el riesgo de lesión, así que si los dedos son largos la caja deberá ser alta.

En la figura (A) la bailarina tiene mucho empeine, la suela es demasiado blanda y la pala demasiado baja.
En la figura (B) la bailarina tiene poco empeine, la suela es demasiado dura y la pala demasiado alta.
En la figura (C) la bailarina lleva una suela demasiado blanda (se llama pie de gancho y es incorrecto).
En la figura (D) la bailarina lleva la punta perfecta.

La suela debería doblarse naturalmente justo por debajo del talón, si se dobla por la parte de los dedos significa que esa parte de la suela es demasiado blanda. La base tiene que estar siempre en contacto con el suelo en su totalidad.

Hay zapatillas de punta que tienen la suela partida (por la mitad o a los 3⁄4). Estas suelen ser óptimas opciones tanto para bailarinas con mucho empeine como para bailarinas con poco empeine, pero no las recomiendo como primer par cuando se está empezando.

Para medir el ancho normalmente se usan letras o números y depende mucho de la marca:

  • 2 o menos / X / A o B / N (N de “narrow“ en inglés, indican que es de anchura estrecha);
  • 3 / XX / C / M (M de “medium”, indica que es de anchura mediana);
  • 4 o más / XXX / D o E / W (W de “wide”, indica que es ancha).

En relación a la base, debes escoger una base que sea lo suficientemente grande como para que te dé apoyo y te sientas estable pero que al mismo tiempo te favorezca estéticamente (las más finas suelen favorecer más la línea). Las bailarinas de tamaño pequeño suelen usar bases más finas ya que su peso y altura no requieren tanta superficie de base, pero los gustos acerca del tamaño de la base son muy variados.


Marcas de puntas más usadas

Para ayudarte con la decisión de elegir tus primeras puntas, estas son las marcas más comunes: Bloch, Capezio, Freed, Gaynor Minden, Grishko, R-Class, y Sansha.

Consejos finales

Para usar puntas por primera vez, deberías ser capaz de hacer al menos 20 “relevés“ a media punta seguidos con la rodilla estirada encima de una única pierna y sin cansarte demasiado, ésta es una forma de ver si el tobillo y la rodilla están preparados para las puntas.

Cuando subes a las puntas, gran parte del peso debe de estar encima del dedo gordo, es muy peligroso si el peso se traslada al dedo pequeño ya que podría torcerse el tobillo.

Tener ampollas e irritación es normal durante los primeros años. Por eso, a parte de físicamente, también hay que estar mentalmente preparado para aguantar el dolor. Con los años la piel se habitúa y cada vez puedes estar más horas seguidas bailando en puntas. Para que te hagas una idea, una bailarina profesional suele usar las puntas alrededor de 8h al día.

Por último, recuerda que puedes pedir consejo a la maestra, seguro hará lo posible para ayudarte a tomar esta gran decisión que recordarás toda la vida.

La preparación física y mental para una audición de danza

Se acerca la época de audiciones. En Noviembre es cuando normalmente empezamos a ver cómo los portales web de danza se llenan de anuncios sobre futuras audiciones. Por eso, hoy queremos compartir contigo algunos consejos para ayudarte a estar física y mentalmente preparado para una audición de danza. 1. Estar preparado mentalmente es tan importante …

Se acerca la época de audiciones. En Noviembre es cuando normalmente empezamos a ver cómo los portales web de danza se llenan de anuncios sobre futuras audiciones. Por eso, hoy queremos compartir contigo algunos consejos para ayudarte a estar física y mentalmente preparado para una audición de danza.

1. Estar preparado mentalmente es tan importante como estarlo físicamente

Es natural que quieras estar en tu mejor forma física cuando vas a una audición, pero estar preparado mentalmente es, tan o más importante, cómo estarlo físicamente. En una audición, vas a encontrarte en un entorno nuevo y con personas que no conoces, es por eso que, tener una mentalidad tranquila y positiva es clave para hacer una buena audición.

2. No le des demasiadas vueltas y déjate llevar

Una audición puede ser tan placentera o desagradable como tú desees que lo sea. Pensar demasiado sobre cómo será la audición es contraproducente. Crear expectativas, ya sean positivas o negativas, sólo hará que te pongas más nervioso y se pierda la magia del momento. Cada audición es única y diferente, vas a disfrutarla mucho más si llevas una mentalidad abierta, en vez de intentar prever lo que va a ocurrir o qué otros bailarines se van a presentar, céntrate en querer aprender y disfrutar de cada segundo, porque esta oportunidad no se va a repetir. Además, si estás feliz durante la audición, tienes muchas más posibilidades de captar la atención y gustarle al jurado.

 3. Confía en el trabajo bien hecho

Ser constante en tu trabajo diario es clave para preparar tu cuerpo y mente antes de una audición. Es importante que antes de la audición imagines que cada clase y cada ensayo son como una audición. Llega temprano para calentar bien, idealmente 1 hora o 30 minutos antes. Empieza moviendo el cuerpo con suavidad e incrementa la fuerza a medida que vas sintiendo tus músculos más preparados. Dale especial atención a las partes del cuerpo donde hayas sufrido alguna lesión previa y haz algunos estiramientos suaves antes de empezar la barra de ballet.

Al final de la clase y de los ensayos, estira durante más tiempo para relajar tus músculos y dejarlos preparados para el día siguiente. Si vas a la audición sabiendo que has seguido una buena rutina de actividad física y que has dado el máximo en cada una de las clases y ensayos previos a la audición, vas a sentirte más seguro y preparado.

4. Sé humilde y no te compares

Cada bailarín tiene sus defectos que mejorar y tú no eres mejor ni peor que tus compañeros. Es importante que en la clase haya un buen ambiente y puedas llevarte bien con el resto. Por eso, ser competitivo solo es bueno hasta cierto punto. No dejes que la envidia te domine porque tú serás el principal perjudicado.Ningún bailarín ha nacido sabiendo bailar. Recuerda cómo eras cuando empezaste y usa esta memoria para querer ser mejor cada día.

Cuando te mires en el espejo y tengas un pensamiento auto-crítico, acompáñalo siempre de una afirmación positiva, recordando lo que sí te gusta de ti mismo. Durante la audición, imagina que no hay nadie más y concéntrate únicamente en enseñar al jurado lo que sabes. Baila con humildad, porque nadie es perfecto y no te compares con el resto de participantes.

5. Sigue una rutina saludable de alimentación y sueño

Seguir una dieta saludable es importante para mantener el peso ideal, pero también lo es para tener energía y evitar lesiones. El secreto no está en comer poco, sino en comer despacio hasta que te sientas satisfecho. Las verduras, la fruta y las legumbres son alimentos bajos en calorías y altos en nutrientes, por eso, puedes comerlos en abundancia. Come los alimentos crudos, cocinados al vapor o a la plancha con un poco de aceite de oliva, ya que estas son las formas más saludables, y evita al máximo el azúcar, usar mucha sal o los alimentos fritos. ¡Y no te olvides de beber suficiente agua! Antes de la audición, no comas demasiado. Lo adecuado sería comer una buena dosis de alimentos saludables 2-3 horas antes del ejercicio físico y llevar contigo alguna pieza de fruta o frutos secos para mantener un buen nivel de energía durante el entrenamiento. Si tienes dudas, consúltalas con un profesional de la nutrición.

Dormir bien también es muy importante para que tu cuerpo descanse y para que los músculos se recuperen. Mantener un horario regular para despertarte e irte a la cama es esencial para que nuestro cuerpo sepa cuándo tiene que estar despierto y cuándo durmiendo. Evita comer una comida pesada, mirar la tele o usar el móvil justo antes de irte a la cama, hacerlo podría impedirte dormir bien. Leer un libro o escribir en tu diario las correcciones que te ha dado el profesor durante el día son actividades que te pueden ayudar a conciliar mejor el sueño. Si sufres ansiedad o insomnio, lo mejor es pedir ayuda a un profesional de la salud.

6. No te desanimes

Algunos días van a costar más que otros. Cuando sientes que estás físicamente cansado o cuando parece que te sale todo mal, haz un trabajo interior de introspección. ¿Por qué bailas? ¿Qué es lo que sientes cuando bailas? ¿Cuán dispuesto estás a hacer todo lo que sea necesario para conseguir tu sueño? Pensar en las emociones positivas que sientes al bailar te dará la motivación que necesitas ese día para seguir.

¿Y si la audición no va bien? ¿Tengo que dejarlo? Si el resultado de la audición no es el esperado, no te desanimes porque habrá más oportunidades. Cada audición es una nueva oportunidad que te acerca un poco más a realizar tu sueño. Lo más importante es que tengas claro si bailar te hace feliz lo suficiente como para hacerlo el resto de tu vida. Si es así, puedes estar seguro de que tendrás la fuerza suficiente para conseguirlo.

 Júlia Muxinach | Bailarina y emprendedora | shesapiens.com