Maurice Béjart, el coreógrafo que nos inspiró para nuestra primera barra de ballet

En el año 2000 diseñamos y fabricamos nuestra primera barra de ballet para el Instituto del Teatro de Barcelona. Queríamos crear un conjunto que ofreciera máxima estabilidad para que diferentes alumnos pudieran realizar ejercicios exigentes y a su vez tuviera la flexibilidad para poder desplazar la barra de ballet con facilidad. Después de muchas horas …

En el año 2000 diseñamos y fabricamos nuestra primera barra de ballet para el Instituto del Teatro de Barcelona. Queríamos crear un conjunto que ofreciera máxima estabilidad para que diferentes alumnos pudieran realizar ejercicios exigentes y a su vez tuviera la flexibilidad para poder desplazar la barra de ballet con facilidad. Después de muchas horas de trabajo de diseño, fabricación de moldes y pruebas con diferentes materiales conseguimos lo que buscábamos. Llegó el momento entonces de bautizarla y decidimos que cada uno de nuestros productos iba a ser un homenaje a la danza, que más de 20 años después sigue siendo la fuente de inspiración para todo nuestro equipo. Nuestra primera barra de ballet móvil se llamaría Maurice, en honor del coreógrafo francés Maurice Béjart. 

Maurice Béjart fue un coreógrafo francés y fundador del Ballet Béjart Lausanne, una compañía de danza con sede en Lausana, Suiza. Béjart es conocido por su enfoque innovador en la danza, que a menudo incorpora música ecléctica,  elementos de teatro, mimo y otras artes escénicas.

Béjart nació en Marsella, Francia, y comenzó su formación en danza a temprana edad. Estudió ballet y danza moderna con profesores destacados como Serge Lifar y Martha Graham, y también se entrenó en mimo con Marcel Marceau. En 1954, fundó su propia compañía de danza, el Ballet du XXe Siècle, que se convirtió en el Ballet Béjart Lausanne en 1987.

A lo largo de su carrera, Béjart creó más de 200 ballets, muchos de los cuales se han convertido en obras icónicas de la danza moderna. Algunas de sus producciones más famosas son ‘Bolero’, ‘El rito de primavera’, ‘La novena sinfonía’ y ‘El cascanueces’. Béjart es conocido por su coreografía audaz y expresiva, que a menudo explora temas de amor, muerte y espiritualidad.

Además de su trabajo como coreógrafo, Béjart también fue profesor y mentor para muchos jóvenes bailarines. Fundó la École supérieure de danse de Genève, una escuela de danza en Ginebra, y enseñó en academias de danza en todo el mundo. Béjart fue muy influyente en el mundo de la danza, y su trabajo sigue siendo celebrado y representado por compañías de danza en todo el mundo.

Maurice Béjart murió en 2007 a los 80 años, pero su legado como coreógrafo e innovador en el mundo de la danza continúa. Su estilo audaz y expresivo ha inspirado a incontables bailarines y coreógrafos, y sus contribuciones a las artes escénicas se recordarán por generaciones.