Se acerca la época de audiciones. En Noviembre es cuando normalmente empezamos a ver cómo los portales web de danza se llenan de anuncios sobre futuras audiciones. Por eso, hoy queremos compartir contigo algunos consejos para ayudarte a estar física y mentalmente preparado para una audición de danza.

1. Estar preparado mentalmente es tan importante como estarlo físicamente

Es natural que quieras estar en tu mejor forma física cuando vas a audicionar, pero estar preparado mentalmente es, tan o más importante, cómo estarlo físicamente. En una audición, vas a encontrarte en un entorno nuevo y con personas que no conoces, es por eso que, tener una mentalidad tranquila y positiva es clave para hacer una buena audición.

 

2. No le des demasiadas vueltas y déjate llevar

Una audición puede ser tan placentera o desagradable como tú desees que lo sea. Pensar demasiado sobre cómo será la audición es contraproducente. Crear expectativas, ya sean positivas o negativas, sólo hará que te pongas más nervioso y se pierda la magia del momento. Cada audición es única y diferente, vas a disfrutarla mucho más si llevas una mentalidad abierta, en vez de intentar prever lo que va a ocurrir o qué otros bailarines se van a presentar, céntrate en querer aprender y disfrutar de cada segundo, porque esta oportunidad no se va a repetir. Además, si estás feliz durante la audición, tienes muchas más posibilidades de captar la atención y gustarle al jurado.

 

3. Confía en el trabajo bien hecho

Ser constante en tu trabajo diario es clave para preparar tu cuerpo y mente antes de una audición. Es importante que antes de la audición imagines que cada clase y cada ensayo son como una audición. Llega temprano para calentar bien, idealmente 1 hora o 30 minutos antes. Empieza moviendo el cuerpo con suavidad e incrementa la fuerza a medida que vas sintiendo tus músculos más preparados. Dale especial atención a las partes del cuerpo donde hayas sufrido alguna lesión previa y haz algunos estiramientos suaves antes de empezar la barra de ballet.

Al final de la clase y de los ensayos, estira durante más tiempo para relajar tus músculos y dejarlos preparados para el día siguiente. Si vas a la audición sabiendo que has seguido una buena rutina de actividad física y que has dado el máximo en cada una de las clases y ensayos previos a la audición, vas a sentirte más seguro y preparado.

 

4. Sé humilde y no te compares

Cada bailarín tiene sus defectos que mejorar y tú no eres mejor ni peor que tus compañeros. Es importante que en la clase haya un buen ambiente y puedas llevarte bien con el resto. Por eso, ser competitivo solo es bueno hasta cierto punto. No dejes que la envidia te domine porque tú serás el principal perjudicado.Ningún bailarín ha nacido sabiendo bailar. Recuerda cómo eras cuando empezaste y usa esta memoria para querer ser mejor cada día.

Cuando te mires en el espejo y tengas un pensamiento auto-crítico, acompáñalo siempre de una afirmación positiva, recordando lo que sí te gusta de ti mismo. Durante la audición, imagina que no hay nadie más y concéntrate únicamente en enseñar al jurado lo que sabes. Baila con humildad, porque nadie es perfecto y no te compares con el resto de participantes.

5. Sigue una rutina saludable de alimentación y sueño

Seguir una dieta saludable es importante para mantener el peso ideal, pero también lo es para tener energía y evitar lesiones. El secreto no está en comer poco, sino en comer despacio hasta que te sientas satisfecho. Las verduras, la fruta y las legumbres son alimentos bajos en calorías y altos en nutrientes, por eso, puedes comerlos en abundancia. Come los alimentos crudos, cocinados al vapor o a la plancha con un poco de aceite de oliva, ya que estas son las formas más saludables, y evita al máximo el azúcar, usar mucha sal o los alimentos fritos. ¡Y no te olvides de beber suficiente agua! Antes de la audición, no comas demasiado. Lo adecuado sería comer una buena dosis de alimentos saludables 2-3 horas antes del ejercicio físico y llevar contigo alguna pieza de fruta o frutos secos para mantener un buen nivel de energía durante el entrenamiento. Si tienes dudas, consúltalas con un profesional de la nutrición.

Dormir bien también es muy importante para que tu cuerpo descanse y para que los músculos se recuperen. Mantener un horario regular para despertarte e irte a la cama es esencial para que nuestro cuerpo sepa cuándo tiene que estar despierto y cuándo durmiendo. Evita comer una comida pesada, mirar la tele o usar el móvil justo antes de irte a la cama, hacerlo podría impedirte dormir bien. Leer un libro o escribir en tu diario las correcciones que te ha dado el profesor durante el día son actividades que te pueden ayudar a conciliar mejor el sueño. Si sufres ansiedad o insomnio, lo mejor es pedir ayuda a un profesional de la salud.

 

6. No te desanimes

Algunos días van a costar más que otros. Cuando sientes que estás físicamente cansado o cuando parece que te sale todo mal, haz un trabajo interior de introspección. ¿Por qué bailas? ¿Qué es lo que sientes cuando bailas? ¿Cuán dispuesto estás a hacer todo lo que sea necesario para conseguir tu sueño? Pensar en las emociones positivas que sientes al bailar te dará la motivación que necesitas ese día para seguir.

¿Y si la audición no va bien? ¿Tengo que dejarlo? Si el resultado de la audición no es el esperado, no te desanimes porque habrá más oportunidades. Cada audición es una nueva oportunidad que te acerca un poco más a realizar tu sueño. Lo más importante es que tengas claro si bailar te hace feliz lo suficiente como para hacerlo el resto de tu vida. Si es así, puedes estar seguro de que tendrás la fuerza suficiente para conseguirlo.

 

Escrito por Júlia Muxinach | Bailarina y emprendedora | shesapiens.com

 

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