Es un poco irónico que detrás de algo tan maravilloso como el ballet, se encuentre un secreto que resulta ser muy doloroso para los bailarines y del cual la mayoría de los espectadores no tiene la menor idea. Uno no se dará cuenta de esto, mirando los movimientos atléticos, garbosos y fluidos del artista. El secreto está dentro de las zapatillas del bailarín. La mayoría de nosotros, no sabe el dolor que sienten los bailarines profesionales durante sus espectáculos.

¿A qué nos referimos? Abra Google-imágenes y escriba “pies de ballet” y lo entenderá inmediatamente. ¡Atención! Algunas imágenes pueden ser perturbadoras para usted. Si no quiere despedirse rápidamente de su bocadillo de tortilla, le recomiendo mirar estas fotos solo con un estómago vacío. Los pies que verá, no son el resultado de demasiados paseos por el desierto del Sahara en chanclas, sino de muchos y muchos años de bailar ballet.

No es difícil imaginarse cuales pueden ser las consecuencias para los pies de un bailarín, si pensamos sobre todos esos diferentes movimientos que realizan. Callos, ampollas, hematomas, juanetes, uñas rotas y fracturas de fatiga son lesiones habituales en el mundo del ballet.

Mientras que yo me tomaría un mes libre del trabajo por un rasguño en la uña del dedo del pie y hasta esperaría de mi familia que me lleven la comida a la cama,  mientras yo miro las 5 temporadas completas de Juego de tronos, un bailarín de ballet siempre sigue actuando a pesar de todas las lesiones que sufra en el momento.

Hmmmmm………..Supongo que ahora usted verá El lago de los cisnes con otros ojos.

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